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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Habilidades Sociales.

Reflexión sobre los programas de HHSS

Reflexionar sobre los elementos y aspectos que me han resultado más fáciles y más difíciles en la elaboración del programa y en su implementación, me permite ser más consciente e identificar y atender al qué, cómo y por qué, que dan sentido a nuestro programa.

En todo programa de habilidades sociales, existen tres distinciones que responden a ese “qué” se hace, se guían por unos procesos que responden al “cómo” y subyacen unos principios que responden a “por qué” se hacen, contribuyendo a darles sentido. Por lo tanto, es necesario atender a cada pregunta de “qué, cómo y por qué” para la elaboración de cada programa, con el fin de que su realización sea lo más óptima posible. 

Existe por tanto, una relación entre “qué, cómo y por qué”, que deriva en un programa formado por una serie de actividades coherentes y conectadas capaces de responder a “qué” se hace con el programa, a “cómo” se hace (metodología) y a “por qué” se realiza dicho programa. 

Con nuestro programa, intentamos que las actividades estuvieran conectadas y fueran coherentes siguiendo una secuencia. Intentamos elaborarlo desde una metodología vivencial-constructivista, de forma que trabajaran subjetivamente, involucrándose activamente en las actividades, para que interiorizaran el proceso y no les fuera ajeno, sino significativo, conectado con sus experiencias y vivencias, y así, poder después generalizar y transferir lo vivido y experimentado en clase a otros contextos de su vida diaria, tanto personal como profesional. Pero quizás, nos faltó profundizar en nuestra epistemología, profundizar en darle sentido, pues las actividades al final parecían inconexas y no reflejaban el objetivo que nos habíamos propuesto. 

Identificar y atender a estos procesos de elaboración e implementación mediante su reflexión, me permiten tener en cuenta aquellos elementos o aspectos que es necesario cambiar y modificar, con el fin de mejorarlo. Es decir, sabiendo “por qué” funciona y ha funcionado nuestro programa, me facilita mejorarlo y adaptarlo a situaciones y contextos nuevos. 

En cuanto a su implementación, quiero resaltar que cada persona responde ante lo que le rodea según sus experiencias y vivencias, según su contexto y circunstancias. Es aquí dónde creo que radica la dificultad de llevar a cabo un programa de habilidades sociales, pues gestionar a un grupo de personas implica observar y atender a diversas variables individuales y grupales que nos dan las pistas y la información necesaria, nos sirven de guía para ir reelaborando un programa sobre la marcha. Y atender a tan diversas formas de ver el mundo, a tantas identidades diferentes, requiere una gran maestría de observación y actuación. 

Mi forma de entender el mundo y lo que me rodea, mi comprensión del programa que elaboramos e implementamos, la comprensión de los talleres en los que he participado, establece cómo respondo a los desafíos y retos de la vida, cómo afronto y me enfrento a esas situaciones, por lo que siendo consciente de que mi epistemología y mis identidades reales se reflejarán en mis iniciativas, puedo actuar y ser proactiva, reflexionando sobre lo qué he hecho, cómo lo he hecho, por qué lo he hecho y para qué lo he hecho. Este diálogo silencioso conmigo misma sobre mi pasado, me facilitará entender mi presente y saber hacia dónde voy, siendo responsable de mi aprendizaje, desarrollo y cambio. 

¿Hasta qué punto mi blog me ha ayudado en mi cambio y desarrollo personal? Creo que mi nueva identidad real generada de esta realidad virtual, me ha ayudado en mi desarrollo y crecimiento personal, impulsándome a mejorar. 

16/06/2006 00:25 Autor: Laura. . Tema: Habilidades Sociales Hay 1 comentario.

Comunicación

Yo siempre he dicho que se me nota todo lo que pienso y siento: si estoy a disgusto, molesta, contenta, interesada, preocupada, pensativa, dolida, nerviosa, etc. También he dicho siempre que es porque soy muy expresiva no verbalmente. Pero viéndolo desde la perspectiva del tema de la comunicación y los axiomas, supongo que en mayor o menor medida, todos comunicamos; unos expresamos más no verbalmente y otros menos. Pero, ¿cómo afecta a la comunicación que seamos más o menos expresivos no verbalmente?

Siguiendo con este primer axioma de la comunicación, y la crítica de Mc Whirter a este axioma, es imposible que no comuniquemos no verbalmente; más aún, es imposible no emitir información. Aunque no queramos comunicar, siempre emitimos información, y en este sentido, como yo creo que soy muy expresiva no verbalmente, pues que debo estar emitiendo un montón de información, tanto positiva como negativa. Claro está, que menos mal, que no todo el mundo tiene la misma capacidad o empatía para saber interpretar, captar o descifrar lo que se transmite no verbalmente, porque entonces ¿no estaríamos al descubierto ante la mirada de los otros? Por mi inseguridad, me surge esta pregunta, que me lleva a pensar que podría estar indefensa ante una persona que supiera captar e interpretar lo que estoy emitiendo. Pero también me planteo que si emito tanto, ¿no podría llegarle a interesar a alguien simplemente porque me capte no verbalmente, sin que llegue a conocerme en profundidad?

Y en este sentido, si todos comunicamos y emitimos siempre, podemos ser observados por los demás, como mencionaba anteriormente, pero es que nosotros mismos también podemos observar a los demás y darnos cuenta de lo que la gente comunica o emite no verbalmente. Aunque la gente que te rodea no te diga las cosas verbalmente, subyace lo que piensan o sienten, de forma no verbal e inconsciente. Es como cuando sabes que algo le pasa a alguien o cuando sabes que algo no va bien en tu grupo de referencia. No te lo cuentan verbalmente, pero subyace información que captas e interpretas, porque comunican de forma no verbal e inconsciente y porque somos capaces también de empatizar y reconocer sus sentimientos y emociones.

En cuanto al segundo axioma, si en toda comunicación, el tipo de relación afecta al contenido, ¿no deberíamos cuidar la relación en todos los ámbitos en los que nos comunicamos? ¿deberíamos prestar atención al tipo de relación en el que nos encontramos a la hora de comunicar para que el contenido, para que lo que transmitimos se entienda bien o no se malinterprete? Entonces, lo que yo transmita, lo que yo comunique, ¿va a estar influido por el contexto? El contexto o el tipo de relación afectan o influyen en el contenido de la comunicación. En este sentido, me planteo, que por ejemplo, yo no me comunico igual cuando hablo con un amigo, que cuando hablo con mis padres o hermanos, cuando hablo con un desconocido o cuando hablo con un profesor. Podría inferir que por lo tanto, el tipo de relación que se establece cuando me comunico con alguien, me influye a la hora de expresar algo, afecta a lo que digo y como lo digo. Por ejemplo, en cuanto a la timidez o la falta de confianza. Cuando hablo con alguien al que acabo de conocer, cuando hablo con un profesor, etc., la timidez o la falta de confianza generada por el tipo de relación que se establece, influye y afecta al contenido de lo que quiero comunicar, de un modo que no me ocurre cuando hablo con un amigo o alguien con el que tengo más confianza: me trabo, me faltan palabras para expresar lo que quiero, me doy cuenta después de que he dicho algo que no debía, que por los nervios puedo salir por donde no quería, llegando a decir algo que no va con mi forma de ser…

Según el cuarto axioma, las expectativas que generemos hacia los demás, influyen en nuestra relación con ellos. Es más, las expectativas generan el tipo de relación. En este sentido, si nuestras expectativas hacia un grupo son positivas, es predecible pensar que nuestra relación con ese grupo será positiva; si nuestras expectativas hacia un grupo son negativas, es predecible también, que nuestra relación con ese grupo sea negativa, pues aunque esas expectativas negativas no sean explícitas, subyace en nosotros de manera inconsciente, una predisposición negativa que se traduce en comunicación no verbal que transmite nuestro estado de ánimo y afecta a la relación con el grupo. Pero ¿no es posible que aunque nuestras expectativas sean positivas, tanto explícita como implícitamente, y nos empeñemos en que la relación con ese grupo sea positiva, no se genere la relación que cabría esperar? Pero ¿y si nuestras expectativas hacia una persona son positivas, de acercamiento, etc., y aún así, no se forja la relación que esperamos o queremos? ¿cabría entonces plantearse que el obstáculo que se presenta está causado por nosotros o por la otra persona? ¿vale la pena esforzarse en una relación que creemos que no funciona ya que hemos visto o intuido por aspectos de comunicación no verbal, que la otra persona nos evita, rechaza, está distante, se comporta de forma diferente con nosotros que con otras personas ante las mismas cirscunstancias, etc.? O ¿todo es una interpretación nuestra y debemos situarnos en la perspectiva de la otra persona para poder comprender lo que está pasando realmente?

Y siguiendo por este camino, según el quinto axioma, la interpretación de toda comunicación depende de la perspectiva en la que nos situemos. Este axioma está relacionado con la empatía, si tomamos el enfoque de interpretar la comunicación en la que estamos inmersos. Cuanto mayor sea nuestra capacidad de empatía, mayor será nuestra capacidad para situarnos en el lugar del otro, y desde su perspectiva, entender e interpretar la comunicación de la que formamos parte. Pero si la perspectiva es como observador de una secuencia comunicativa, en la que por ejemplo intervienen dos personas, deberemos situarnos y construir el significado de esa comunicación desde los dos puntos de vista de las personas implicadas en la comunicación.

Los ejemplos que he utilizado para esta reflexión, tanto de forma explícita como implícita, sólo están expuestos desde una perspectiva, la mía; pero evidentemente, como el axioma afirma, para entender toda comunicación, hacen falta más puntos de vista, y ciertamente sé, que en toda comunicación, cada uno vive, siente y experimenta desde su perspectiva, de ahí la dificultad de ser consciente, para enriquecerse, de que existen más perspectivas a las propias.

06/04/2006 01:05 Autor: Laura. . Tema: Habilidades Sociales Hay 4 comentarios.

Tipos de Programas de HHSS

Existen diversos programas de habilidades sociales. Las actividades de dichos programas, se pueden desarrollar de dos formas: 

- creando una situación artificial que no conlleve ninguna implicación personal y que no resulta significativa para el sujeto; supone una perspectiva objetivista o un paradigma positivista, como por ejemplo, identificarse con los personajes de una historia. 

- creando una situación real que implique la experiencia personal de los sujetos que intervienen en la actividad desde una perspectiva subjetivista o paradigma interpretativo. 

De estas dos formas de metodología, subyace una epistemología, es decir, que de todos los programas de habilidades sociales subyace una epistemología que describe los principios mediante los cuales se organiza y comprende la realidad. Por lo tanto, a partir de esos principios, los programas de habilidades sociales siguen una metodología u otra. 

De este modo, los programas basados en el paradigma positivista siguen una metodología cognitivo-conductual y de ellos subyace una epistemología positivista que persigue la objetividad. Y los programas basados en el paradigma interpretativo siguen una metodología vivencial-constructivista y de ellos subyace una epistemología interpretativa que fomenta la subjetividad. 

La mayoría de los programas utilizan una metodología cognitivo-conductual partiendo de una epistemología positivista u objetivista. 

El inconveniente de este tipo de metodología es que el sujeto no interioriza el proceso, ya que es objetivo, y tampoco lo generaliza a otros contextos. 

Por el contrario, en los programas basados en una metodología vivencial-constructivista, el propio sujeto construye su aprendizaje partiendo de sus experiencias personales, por lo que a la vez que realiza la actividad y tiene un papel activo, está poniendo en práctica lo que tiene que aprender, resultando más fácil la transferencia a otros ámbitos. 

Pero de los programas de habilidades sociales también subyace una tecnología, además de la epistemología y la metodología. La relación entre estos términos sería la siguiente: 

Tecnología                  Metodología               Epistemología
Procedimientos            Procesos                    Principios
Qué                             Cómo                          Por qué
 

De esta relación se desprende que en todo programa de habilidades sociales, existen tres distinciones que atienden a las técnicas o procedimientos que se utilizan para llevarlos a cabo, esto es, responden a “qué” se hace; los programas se guían por unos procesos que responden a “cómo” se hacen; y por último, en cada programa subyacen unos principios que responden a “por qué” se hacen. Por lo tanto, a cada pregunta de “qué, cómo y por qué”, le corresponde un nivel asociado: tecnología, metodología y epistemología, respectivamente. 

Lo que esto implica es que en todo desarrollo de programas de habilidades sociales, existe una relación entre el “qué, cómo y por qué”, de manera que no resulten ser una serie de actividades inconexas, sino una serie de actividades capaces de responder a “qué” se hace, es decir, actividades realizadas con unas técnicas que se utilizan en un proceso con una metodología que responde a “cómo” se hace el programa, y según unos principios que dan sentido y finalidad a este, respondiendo a “por qué” se realiza dicho programa.

04/03/2006 01:11 Autor: Laura. . Tema: Habilidades Sociales Hay 3 comentarios.

Habilidad Social vs Competencia Social

Monjas define las habilidades sociales como las conductas o destrezas sociales requeridas para interactuar y relacionarse con los demás de forma efectiva y mutuamente satisfactoria. Es decir, que habilidad social es la conducta que permite la adaptación a un contexto social en el que nos relacionamos con las demás personas de manera efectiva y mutua, con lo que las habilidades sociales se utilizan siempre en contextos interpersonales en los que interactúan dos o más personas.

De acuerdo con Monjas, las habilidades sociales son conductas sociales necesarias para ejecutar competentemente una tarea interpersonal. Implican un conjunto de comportamientos adquiridos y aprendidos y no un rasgo de personalidad. Son, por lo tanto, comportamientos interpersonales aprendidos durante el proceso de desarrollo y a través del aprendizaje, utilizados de forma efectiva y mutua en la interacción con los demás.

Que las habilidades sociales sean comportamientos aprendidos, implica la posibilidad de que se puedan enseñar y modificar. En este sentido, el desarrollo de programas de habilidades sociales sirve para enseñar habilidades interpersonales. Las habilidades sociales son, por tanto, un conjunto de competencias conductuales que posibilitan las relaciones sociales con los demás.

Por otro lado, la competencia social se define como la capacidad o habilidad para saber distinguir entre diferentes contextos y adaptarse a ellos comportándose de forma adecuada. Se puede definir, por lo tanto, como la eficiencia y la adecuación de nuestro comportamiento social a cada contexto.Las habilidades sociales son parte del constructo de competencia social, es decir, que la competencia social englobaría a las habilidades sociales.

Las habilidades sociales son comportamientos o conductas sociales que forman las bases del comportamiento socialmente competente. Esto es, que para poder ser competente socialmente, previamente se requieren una serie de conductas o habilidades sociales.

Pero es posible que tengamos ciertas habilidades sociales necesarias a priori para ser competentes socialmente en cualquier contexto, pero que seamos incompetentes socialmente pues no tenemos la habilidad para aplicarlas y adaptarnos a cada contexto. Desde este modelo del déficit de ejecución, se pueden tener determinadas habilidades, pero no se ponen en juego, debido a diversos factores o variables que interfieren en la ejecución, como por ejemplo, la timidez. 

 

03/03/2006 18:02 Autor: Laura. . Tema: Habilidades Sociales Hay 4 comentarios.

Actividad Empatía

Contesta a las preguntas que aparecen debajo del texto:

Reyes y Yolanda son dos buenas amigas, salen juntas al cine, de compras, tienen mucha confianza entre ellas. Yolanda es un poco posesiva y no le gusta que Reyes se vaya con otras amigas sin que salga con ella.

Reyes se apunta a aerobic en un gimnasio y allí conoce a María, con quien congenia enseguida. Un día, después de la clase, se quedan a tomar algo y se lo pasa genial. Empieza a salir más a menudo con María y a salir menos con Yolanda.

Un día Yolanda ofrece a Reyes ir al cine una tarde, pero a Reyes le apetece más el plan que ha hecho con María, ir de compras a un centro comercial, por lo que le pone una excusa a Yolanda diciéndole que no puede ir, pero sin hablarle de su nueva amistad con María, ya que sabe que es muy posesiva. Esa misma tarde, Yolanda pasa por el centro comercial y ve juntas a Reyes y a María. Se acerca a ellas y le dice a Reyes:

- Yolanda: ¿no decías que tenías que quedarte en casa con tu hermano pequeño?
- Reyes: bueno, al final no tuve que quedarme.
- Yolanda: ya… ¿pues y por qué no vamos las tres al cine? Todavía nos daría tiempo.
- Reyes: la verdad es que no quiero volver a salir contigo. Me lo paso mejor con María, es más divertida que tú. Adiós.
Reyes y María se alejan de Yolanda.- ¿Qué pensará Yolanda?
- ¿Cómo debe sentirse Yolanda?
- ¿Qué hará Yolanda probablemente después?


Esta actividad crea una situación artificial que no resulta significativa para quien la realiza ya que no se interioriza el proceso, es objetivo; por lo tanto, sigue una metodología cognitivo-conductual. Si la actividad siguiese una metodología vivencial-constructivista, los que la realizan, construyen su aprendizaje partiendo de sus experiencias personales (perspectiva subjetivista). Siguiendo esta metodología, reestructuraré la actividad que propuse en un principio:

Tres alumnas dramatizarán la historia interpretando los papeles de Yolanda, Reyes y María, de modo que el papel de Yolanda refleje claramente, de forma verbal y no verbal, cómo se siente, qué piensa y qué hará después. El resto del grupo tendrá que observar, captar y comprender el rol de Yolanda, y desde lo que experimente cada alumno/a al ponerse en su lugar, deberán responder a las preguntas propuestas. Es decir, la diferencia ahora está en que la respuesta a las preguntas ya no es una hipótesis de lo que pudiera pensar o sentir el personaje, sino que ahora cada alumno/a observa el personaje de Yolanda e identificándose con ella, descubrirán las sensaciones y emociones de Yolanda: si se siente defraudada, está dolida, le da lo mismo, si se pone a llorar, está triste, pide explicaciones, se enfada, etc.

 

03/03/2006 11:53 Autor: Laura. . Tema: Habilidades Sociales No hay comentarios. Comentar.

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